Misión Atlantis

Para poder comprender este proceso y abrir los ojos al

respecto es necesario contar con varios factores importantes.

 

Una es la peculiaridad de no ser los únicos seres vivos en un universo tan increíblemente  vasto, de hecho los científicos ya tienen la ecuación para determinar el número de planetas donde se posibilita la vida; y es una cifra bastante elevada. Aún descartando aquellos donde la biología básica apenas se ensaya, también aquellos donde las formas inteligentes dominantes han llegado a formar civilizaciones; pero sobre todo aquellos donde  su nivel de tecnología ha alcanzado hasta los viajes interestelares. Nos encontramos con la sorpresa de que esta cifra llega a algunos miles.

Otra es la existencia de mecanismos naturales de repoblamiento estelar y de introducción de nuevas especies si es el caso. Mecanismos que deben esperar los momentos precisos de siembra y cosecha, afectados por variables como la muerte, la libre voluntad o el despertar de los diferentes estadios cerebrales como: el instintual, el sapiente, el analógico, el solar; regidos en su proceso por ciclos particulares  de influjo galáctico.

 

 Además de la existencia organizacional de esferas elevadas que determinan la homeostasis planetaria; es como si el universo fuese un gigantesco cuerpo donde existen diferentes células funcionales cada una con un propósito específico, ya sea: nutrir, proteger, transformar o preservar  la especie. Haciendo así de la existencia un palpitante ente vivo.

 

Cada esfera en sí es un ser  vivo, y los que vivimos en ella  somos como las neuronas que posibilitamos su trascendencia a un estadio dimensional superior. En este caso se efectuaría el paso de tercera a cuarta dimensión, evolucionando a un nivel de perfección y conciencia superior.

 

Para lograr esto se necesita alcanzar la cifra fractal, que es la mínima unidad de masa crítica capaz de producir una reacción en cadena; en cifras de seres sería 144.000.

 

Ello quiere decir, que si 144.000  seres despiertan en conciencia y plasman el paradigma del amor universal en su existencia, la tierra como ser vivo ascendería.

 

Cifra de la que hablan varios textos e incluso la Biblia en algunos apartes del Apocalipsis, donde se mencionan  144.000 elegidos, y la aparición de un nuevo cielo y una nueva tierra.

 

Cada 65 millones de años nuestra galaxia da 1/4 de giro espiral sobre sí misma (un ciclo completo tarda 260 millones de años), además de volverse fértil y receptiva también abre sus Umbrales Ínter-dimensionales, permitiendo el tránsito entre las diferentes dimensiones. Es como el ciclo fértil femenino de 28 días, pero en vez de tener 2 ovarios, el universo posee 13 zonas con esa función, en donde nuestro vecindario galáctico es una de ellas.

 

 En nuestro alrededor existen vestigios de dos anteriores procesos similares, el primero en Marte esfera roja hace 130 millones de años y el segundo hace 65 millones de años en Maldek  esfera blanca que estaba ubicada entre Marte y Júpiter; Hoy, ya destruida, convirtiéndose en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter.

 

Las civilizaciones que habitaron estas esferas, no sólo tuvieron un gran desarrollo intelectual y tecnológico, sino que además desarrollaron poderío bélico suficiente para su autodestrucción; que fue lo que paso con Marte.

 

Maldek alcanzó a llegar un poco más lejos, logrando viajes Interplanetarios, pero con su marcada actitud bélica, que generaba un desajuste en el esquema universal. Como toda acción en el universo que genera una reacción, siendo  consecuencia lógica la destrucción  como producto de la violencia.

 

Maldek es golpeado por un asteroide dual en forma de bumerang, el impacto reduce a escombros galácticos al planeta. Un fragmento  residual muy grande de este asteroide continúa en curso de colisión programado, aproximándose a la tierra, y trayendo consigo una nueva oportunidad. Señalando el sitio de donde surgirá  la nueva humanidad.

 

Se genera el colosal impacto  conocido como “K-TUN” en la península de Yucatán, el impacto es el equivalente a 200 millones de bombas de hidrógeno explotando simultáneamente, hecho  que da fin al dominio de los dinosaurios extinguiéndolos. Todo esto prepara el terreno para la futura siembra de formas homínidas   en la tierra.

 

La marcada beligerancia del ser humano proviene de las características de alta densidad del espacio cósmico en el cual reside, y la instauración de la muerte como proceso de preparación práctica y aprendizaje; dicha densidad conlleva al letargo más profundo y a la amnesia más grave. En esferas superiores la muerte no existe como tal y la concepción del tiempo lineal varía.

Es importante acotar, que la envoltura humana  que poseemos, es una eficiente y perfecta pieza de ingeniería  genética y bioenergética, capaz de mejorar su rendimiento a niveles insospechados; además de estar hechos para activar dos nuevos sentidos  que son la telepatía y la clarividencia al realizarse el paso al estado cuatridimensional.

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Misión de AMOR

Pasaron millones de años hasta que el momento de  siembra de la forma humanoide llegó para la tierra. Primero se realizaron ensayos  con algunas formas homínidas como primates, gigantes y sasquatch  para evaluar su capacidad de adaptación y comportamiento, luego de esto, se determinaron cuatro fechas de siembra. Utilizaron los ciclos de 26.000 años TUN  que es el tiempo que tarda nuestro sol, en dar un giro completo alrededor de Alcyone.

Tal circunstancia  produce el cambio de polaridad  en la tierra además de darse el desplazamiento del polo magnético y la reubicación de la línea ecuatorial con el consecuente cambio climático en todas las zonas del planeta. La nueva línea ecuatorial resultante en cada ciclo,    se convertía  en zonas tropicales, que son las más favorables para la proliferación de la vida.

Fue escogida la civilización ideal para este proceso de amor universal, seleccionada por  su nivel de evolución, organización y grandes avances; donde la 

tecnología funcionaba en provecho del ser y el amor que florecía en todas sus fases sin ningún tipo de contraposición.

La civilización ATLANTE llenaba el arquetipo deseado para la misión.

La moción se puso en consideración del pueblo ATLANTE, el cual no dudó un solo instante en aceptar. Se invocaron seres especiales voluntarios de todos los rincones del universo físico y de otros estados, ellos decidieron hacerlo en un acto de amor sublime y desinteresado.

 

Ciento cuarenta y cuatro mil seres fueron los elegidos como la cifra fractal, sabían que vendrían a un sitio de una densidad muy alta, con una vibración muy baja. Donde el letargo de la inconciencia reina y la muerte está instaurada como proceso de aprendizaje. La encarnación en la tierra borraría todos  sus recuerdos conscientes y por miles de años estarían solos en su misión.

Sólo con el legado de su memoria ancestral, grabada ocultamente en los codones  del ADN como código galáctico y genético, que llegado el momento se descubriría; revelando de nuevo con su descubrimiento el propósito original de nuestra existencia. Instaurando la frecuencia 13:20 que nos sirve para recuperar paulatinamente nuestra memoria ancestral y nuestra sincronía con la existencia.

Esto explica, la obsesión de las civilizaciones  terrestres antiguas en la construcción de observatorios astrológicos, intuyendo su profunda conexión con el Cosmos.

Los antiguos no sabían que había más allá de su espacio geográfico, era grande  la ignorancia de la forma terrestre, pero si tenían claro y sabían a ciencia cierta que el movimiento de los astros determinaba sus existencias.

 

 Los VIAJEROS  dejaron su planeta  ATLANTIS  e iniciaron  4 oleadas  migratorias compuestas de 36.000 seres, cada oleada traía  una semilla de raza diferente.

1ra. Oleada: Raza Roja

Hace 104.000 años la primera en llegar es la raza Roja, ésta se ubica en la AtlántidaTerrestre original (cordillera del delfín), en un inicial apogeo que luego perderían debido a la fuerte densidad del planeta, luego quedando solo vestigios de su tecnología que lentamente perderían. Se localizaron en el Atlántico entre América del Norte y Europa en un continente que existía sobre las aguas, terminándose de hundir éste, hace apenas 10.400 años. Los descendientes de esa migración se ubicaron en América del Norte, convirtiéndose en los antiguos piel rojas.

2da. Oleada: Raza Blanca

Hace 78.000 años, luego de 26.000 años llega la segunda migración, que es la raza Blanca. La raza Blanca se ubica en la parte norte de Europa. Los descendientes de esta migración fueron los antiguos vikingos.

3ra. Oleada: Raza Azul

Hace 52.000 años llega la tercera migración, es la raza Azul (conocida por nosotros como raza Negra). Esta migración se ubica en el Atlántico Sur, sobre la cordillera del delfín, hoy sumergida. La cordillera del delfín fue el último vestigio del puente terrestre que existió hace millones de años entre América del Sur y África. Los descendientes de esta migración fueron los antiguos egipcios.

4ta. Oleada: Raza Amarilla

La última en llegar hace 26.000 años fue la raza Amarilla, éstos se ubican en el Altiplano del Tibet, convirtiéndose en los antiguos pueblos asiáticos.

Todas las razas tenían como finalidad poblar todos los territorios alrededor y proliferar, para que llegado el momento, todas las razas se mezclaran y dieran origen a una quinta raza (La Raza Verde). La quinta raza es la mezcla de todas las razas; de dicha mezcla surgieron los latinos.

La existencia de las  cinco razas, es lo que le da a la tierra el potencial seminal para su paso a un estadio dimensional superior.

En el recuerdo de todas las migraciones, dentro de la mitología de cada pueblo, se hace referencia a  una casta de seres  que provenían del cielo. Por ejemplo: En los egipcios se menciona que el faraón  era descendiente de los Dioses, los Chinos hablaban de los emperadores celestes; y también la mención de la Atlántida dentro de los escritos de Platón.

 

    En el instante en que una esfera puede acceder a un estadio superior, automáticamente magnetiza una gran cantidad de seres de todas partes del universo, deseando encarnar  y poder ayudar, algunos cercanos como los pleyadinos, los de alfa centauro y otros más distantes como los mayas, los sirios, etc; convirtiéndose esa esfera en la luz intensa para las polillas. Aquí y ahora, hay seres de todas partes del universo participando en el proceso que iniciaron los ATLANTES … Pero si Tú ahora estás leyendo estas líneas, es porque la existencia las ha puesto allí para ti, esto significa, que TÚ eres uno de esos 144.000 viajeros desde Atlantis y ha llegado el momento de seguir tu misión.

 

 

Hermano viajero del universo, es el momento de tu despertar… ¡¡DESPIERTA!!.